Tokio y Kioto concentran buena parte de los viajes a Japón, y con razón: son ciudades extraordinarias. Pero el país tiene muchas más capas. Fuera de las rutas habituales hay pueblos con siglos de historia, jardines que parecen pintados, islas convertidas en museos al aire libre y caminos de peregrinación que cruzan montañas. Japón más allá de Tokio tiene destinos que merecen un hueco en tu próximo viaje.

Kanazawa: la ciudad que conserva el Japón antiguo

Kanazawa, en la costa del mar de Japón, fue durante siglos una de las ciudades más ricas del país gracias al poder de su señorío. Eso se nota en su patrimonio. El jardín Kenroku-en es uno de los tres grandes jardines de Japón, y se recorre despacio: sus senderos cambian de carácter según la estación, con los árboles y los estanques como protagonistas.

Muy cerca están el barrio de Higashi Chaya, con sus antiguas casas de té y celosías de madera, y el mercado de Omicho, donde se compra y se come pescado fresco de la costa. Kanazawa también es una buena puerta de entrada a la gastronomía de la región, muy ligada al mar y a la artesanía. Para explorarla con calma, bastan dos o tres días.

Takayama y Shirakawa-go: el Japón rural

Takayama, en la prefectura de Gifu, conserva un casco histórico de calles estrechas y casas de madera, con el barrio de Sanmachi Suji como punto de paseo. Por la mañana, el mercado de la ciudad reúne a productores locales, y por la tarde es buen momento para visitar alguna de sus cervecerías de sake, de las que se pueden probar varias variedades.

A una hora en autobús se llega a Shirakawa-go, uno de los paisajes más reconocibles de Japón. Sus casas de techos de paja empinados, conocidas como gassho-zukuri, forman pueblos enteros en los valles de montaña. La UNESCO los inscribió como Patrimonio de la Humanidad en 1995, junto con la vecina Gokayama. Las mejores vistas se obtienen desde los miradores, sobre todo con nieve en invierno o con el verde intenso del verano.

Naoshima: el arte como destino

Naoshima es una pequeña isla del mar Interior de Seto. Hace décadas se convirtió en un laboratorio de arte contemporáneo, con museos integrados en el paisaje y obras pensadas para cada rincón. El Chichu Art Museum, diseñado por el arquitecto Tadao Ando, está en gran parte enterrado para no interrumpir el entorno, y la Benesse House combina alojamiento y arte. Es una isla que se recorre en bicicleta o a pie.

Entre sus piezas más reconocibles está la gran calabaza roja de Yayoi Kusama, una de las figuras clave del arte japonés. Si te interesa su trayectoria, puedes leer nuestro artículo sobre Yayoi Kusama, la artista del infinito y la psicodelia antes de visitarla.

Kumano Kodo: caminar como los peregrinos

En la península de Kii, en la prefectura de Wakayama, se extiende una red de rutas de peregrinación que conectan santuarios sintoístas y templos budistas a través de bosques y montañas. Forman parte de los Lugares Sagrados y Rutas de Peregrinación de la cordillera de Kii, inscritos por la UNESCO en 2004. Se pueden hacer tramos de uno o dos días, alojándose en pensiones tradicionales y en algunos templos.

Shikoku y el camino de los 88 templos

La isla de Shikoku es la menos visitada de las cuatro grandes islas de Japón, y ahí está precisamente su atractivo. Su peregrinación de los 88 templos, conocida como henro, sigue el recorrido que según la tradición trazó el monje Kukai. Muchos caminantes la hacen a pie o en bicicleta, y cada templo tiene su propio ritual. Aunque completarla entera lleva semanas, es posible hacer tramos más cortos.

Beppu y las aguas termales de Kyushu

En la isla de Kyushu, en la prefectura de Oita, Beppu es una de las ciudades termales más conocidas de Japón. Sus llamados «infiernos» son fuentes geotermales de colores intensos y vapor que se contemplan desde fuera, no para bañarse. Alrededor hay baños públicos y alojamientos con aguas de distinta composición, una forma muy japonesa de descansar después de caminar.

Beppu encaja bien en un itinerario que combine Kyushu con zonas menos turísticas, y sirve como punto de partida para explorar la costa y las montañas de la región. Como en todo Japón, conviene respetar las normas de los baños: lavarse antes de entrar, guardar silencio y tener en cuenta que en muchos baños tradicionales no se entra con bañador.

Cómo organizar un viaje a Japón más allá de Tokio

El tren bala y los trenes regionales conectan bien las ciudades principales, pero en las zonas rurales los horarios de autobús son más limitados. Conviene consultarlos con antelación y dejar margen en el itinerario. En lugares como Shirakawa-go, la mejor opción suele ser reservar alojamiento tradicional con tiempo, porque las plazas se agotan en temporada alta.

No hace falta hablar japonés para moverse por estos destinos, aunque ayuda mucho. En las estaciones y en los museos suele haber señalización en inglés, pero en los pueblos pequeños conviene llevar la dirección escrita en japonés o usar una aplicación de mapas sin conexión. La Organización Nacional de Turismo de Japón publica información oficial actualizada sobre transporte, alojamiento y eventos en su web oficial.

Cada uno de estos destinos pide un ritmo distinto: pocos días en las ciudades, más tiempo en los pueblos y caminatas largas en las rutas de peregrinación. Si ya conoces Japón y buscas más ideas de viaje, también puedes consultar nuestro repaso a cinco destinos ideales para viajar en solitario, o explorar la cocina del país en nuestro artículo sobre la gastronomía japonesa.

Preguntas frecuentes

¿Qué destinos de Japón se alejan de Tokio y Kioto?

Kanazawa, Takayama, Shirakawa-go, la isla de Naoshima, la ruta de peregrinación Kumano Kodo en la península de Kii y la isla de Shikoku con su camino de los 88 templos son algunas de las opciones más interesantes fuera de las rutas habituales.

¿Cuántos días necesito para visitar Kanazawa y Takayama?

Con dos o tres días en Kanazawa y dos días en Takayama tienes tiempo suficiente para recorrer lo principal sin prisa. Si quieres añadir Shirakawa-go, conviene sumar al menos una noche extra para ver los pueblos al amanecer o al atardecer, cuando hay menos visitantes.

¿Qué es Naoshima y por qué se visita?

Naoshima es una isla del mar Interior de Seto que alberga museos y obras de arte contemporáneo integradas en el paisaje. Destacan el Chichu Art Museum, diseñado por Tadao Ando, y la gran calabaza roja de Yayoi Kusama. Se recorre a pie o en bicicleta.

¿Qué es el Kumano Kodo?

Es una red de rutas de peregrinación en la península de Kii, en la prefectura de Wakayama, que conecta santuarios y templos a través de bosques y montañas. Forma parte de los lugares sagrados de la cordillera de Kii, inscritos por la UNESCO en 2004, y se puede recorrer por tramos de uno o varios días.

¿Hace falta hablar japonés para viajar por estos destinos?

No es imprescindible, pero ayuda. Las estaciones grandes y los museos suelen tener señalización en inglés, aunque en los pueblos pequeños conviene llevar las direcciones escritas en japonés o descargar mapas sin conexión antes de salir.

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